La interacción entre las bacterias del complejo M tuberculosis y el ser humano ha sido constante a lo largo de la historia, ocasionando una importante morbilidad y mortalidad. El legítimo afán de los sanitarios por erradicar o, al menos limitar, las consecuencias de la infección tuberculosa, ha sido dificultado por las peculiares características de esta interacción.
Por ello, señalaremos en la primera parte de este trabajo los aspectos diferenciales tanto de la infección como de la enfermedad tuberculosa. La consecuencia inmediata es la situación epidemiologica actual, cuyos aspectos esenciales serán contemplados en un segundo apartado. En el último apartado, realizaremos algunas consideraciones sobre el tratamiento actual de la tuberculosis, planteando finalmente las “necesidades” terapéuticas, desde un punto de vista clínico para abordar, de forma eficaz, este esencial problema de salud. A diferencia de otras enfermedades infecciosas, la tuberculosis presencia varias características específicas